Hay muchas enfermedades diferentes de la mente que uno encuentra con frecuencia, si se da cuenta de ellas o no. Para relacionarse con alguien que obviamente tiene una incapacidad mental (como el síndrome de down, o un niño con el autismo) enfoque en cómo relacionarse con cuidado con esa persona, porque no es siempre como las relaciones con alguien que es “normal”. Generalmente se relaciona con ellos con amabilidad, cuidado y consideración extra. Pero hay otro tipo de persona que sufre de un estado mental más difícil de diagnosticar; es la persona que le molesta a uno. Todos conocen a alguien que le molesta; si es la persona en una clase que sitúa su pie en la silla y lo mueve, o un jefe que le trata injustamente; puede ser difícil relacionarse con la persona que le molesta tanto. Por eso, aquí hay unas sugerencias para tratar a esas personas molestas.
Un punto importante para tener presente es que todas las personas que tienen un estado mental diferente no necesariamente tienen la intención de ser diferente. Uno que sufre la depresión no quiere sentirse así, un autístico no intenta tener dificultades con relacionarse normalmente. Ese es el caso también para la persona que le enoja a uno. Es muy fácil creer que todos los que le molestan a Ud. son estúpidos y tienen intenciones de actuar inapropiadamente. Uno puede pensar “¿Cómo no puede entender a ese idiota que maneja como un mono loco?!” Desafortunadamente, la conducta de personas molestas no puede ser cambiada por estúpidos que sean. Pero cómo se responde a la persona que le molesta a Ud. sí.
Algunas veces la reacción inicial que tiene uno es confrontarle con enojo, o simplemente cargarse con la irritación. Pero esas reacciones no siempre son los mejores para todos incluidos. Por eso, trate a la persona que le fastidia con comprensión, y que probamente no intenta molestarse. También, tenga compasión para la irrita. Es probable que si supiera que le molestaba, tendría vergüenza y no lo querría hacer. Es mas o menos la verdad que no hay ninguna persona que quiera molestar a nadie, aunque algunas veces eso no parece cierto. Cuando encuentra Ud. con una persona que le molesta mucho, respire, crea distancia de la situación, y trate de tener compasión. Dése cuenta que esa persona no intenta molestarle. Lo increíble es que es posible que Ud. se dé cuenta de que se le alivie la ira, aún si la persona que le molesta no ha cambiado nada.