Monday, April 20, 2009

Cuando uno se molesta...

Hay muchas enfermedades diferentes de la mente que uno encuentra con frecuencia, si se da cuenta de ellas o no. Para relacionarse con alguien que obviamente tiene una incapacidad mental (como el síndrome de down, o un niño con el autismo) enfoque en cómo relacionarse con cuidado con esa persona, porque no es siempre como las relaciones con alguien que es “normal”. Generalmente se relaciona con ellos con amabilidad, cuidado y consideración extra. Pero hay otro tipo de persona que sufre de un estado mental más difícil de diagnosticar; es la persona que le molesta a uno. Todos conocen a alguien que le molesta; si es la persona en una clase que sitúa su pie en la silla y lo mueve, o un jefe que le trata injustamente; puede ser difícil relacionarse con la persona que le molesta tanto. Por eso, aquí hay unas sugerencias para tratar a esas personas molestas.

Un punto importante para tener presente es que todas las personas que tienen un estado mental diferente no necesariamente tienen la intención de ser diferente. Uno que sufre la depresión no quiere sentirse así, un autístico no intenta tener dificultades con relacionarse normalmente. Ese es el caso también para la persona que le enoja a uno. Es muy fácil creer que todos los que le molestan a Ud. son estúpidos y tienen intenciones de actuar inapropiadamente. Uno puede pensar “¿Cómo no puede entender a ese idiota que maneja como un mono loco?!” Desafortunadamente, la conducta de personas molestas no puede ser cambiada por estúpidos que sean. Pero cómo se responde a la persona que le molesta a Ud. sí.

Algunas veces la reacción inicial que tiene uno es confrontarle con enojo, o simplemente cargarse con la irritación. Pero esas reacciones no siempre son los mejores para todos incluidos. Por eso, trate a la persona que le fastidia con comprensión, y que probamente no intenta molestarse. También, tenga compasión para la irrita. Es probable que si supiera que le molestaba, tendría vergüenza y no lo querría hacer. Es mas o menos la verdad que no hay ninguna persona que quiera molestar a nadie, aunque algunas veces eso no parece cierto. Cuando encuentra Ud. con una persona que le molesta mucho, respire, crea distancia de la situación, y trate de tener compasión. Dése cuenta que esa persona no intenta molestarle. Lo increíble es que es posible que Ud. se dé cuenta de que se le alivie la ira, aún si la persona que le molesta no ha cambiado nada.

Tuesday, April 14, 2009

Exposicion 1: El autismo

En comparación con otras enfermedades de la mente, el autismo es una enfermedad de la que no sabemos mucho. Se caracteriza como un desorden de desarrollo del cerebro que empieza en la adolescencia. Aunque se lo diagnostica en la juventud, no hay una cura que pueda impedir el desarrollo de la enfermedad. A través de la vida los síntomas mejoran, y por eso se observa que afecta más a los niños que a los adultos. Es muy difícil entender el autismo, especialmente porque es una enfermedad que es muy prevalente en los niños. Pero es importante saber un poco del autismo para mejorar la interacción con los autísticos.

El autismo, aunque es un poco misterioso para las personas no afectadas, tiene unas características indicativas. Una es la dificultad de participar en la interacción social, y también el impedimento de comunicar normalmente. Al mismo tiempo hay signos de conducta repetitiva que se describe como movimientos sin lógica; como ondear o batir las manos. Todo generalmente es asociado con la inhabilidad de relacionarse normalmente con otras personas que tienen el desarrollo neural normal. Revelan Dr. Simon Baron-Cohen y Dr. Patrick Bolton en su libro sobre el autismo, “They may look past you, or only very briefly at you, and make you feel as if you are an unimportant part of their world. They may call on you when they need something, but otherwise virtually ignore you, spending hours lining up objects in the living room, or flapping their hands and fingers excitedly as they repeatedly flip through picture books or magazines (1). Esa descripción expresa la conducta muy común de un autístico.

Además de los problemas psicológicos, también hay síntomas físicos. Incluyen caminar anormalmente, muchas veces en los dedos del pie. También el desarrollo de los músculos es menos que lo usual, y son más sensibles a sonidos fuertes. (Ming, 565-570).

La ocurrencia del autismo es más genética. Un estudio de la Universidad de Cambridge declara que el autismo aparece más en las familias que enfocan sus estudios en las ciencias; las matemáticas, las físicas, y la ingeniería. Observan que es un resultado de un dominio cognoscitivo que existe en el cerebro humano y que se relaciona al interés subjetivo. (Bolton, 299). Esa distinción abre la puerta a mucho más conocimiento sobre esta enfermedad.

Para aquellos todos que no saben cómo es ser autística, es casi imposible imaginar cómo es la vida de uno que sufre de la enfermedad. Con estudios científicos, podemos examinar los hechos para que tengamos mejores relaciones con las personas con el autismo. Es importante entender que aunque no pueden relacionarse con la gente normalmente, todavía pueden disfrutar de su contacto con otros. Con esa explanación del autismo, se puede entender porque actúa así los autísticos en vez de criticarlos o tener miedo de sus acciones. La vida de un autístico es incomparable, pero absolutamente es una que se puede gozar con la ayuda de los amados que se han educado de la condición.