Wednesday, March 4, 2009

El camión de Lucio; su mundo

Lucio me permitió pasar. Tenía que bajarme la cabeza para que no la golpeara mientras yo subía en el camión de pan que se estacionaba en las montañas de California. Era el único lugar donde Lucio sentía que podía existir en paz; su mente no estaba tranquila en ningún otro lugar. Un perro que descansaba levantó su cabeza cuando me oyó entrar, y me miró con ojos prevenidos. No cerró sus ojos cuando puso la cabeza en el piso.
A mi me parecía que nada ha cambiado desde la vez pasado que había visto a Lucio. Tenía una barba llena como las imágenes de Jesús. Sus ojos redondos y oscuros parecían tener más edad que la tierra. Yo no entendía por qué mi familia no lo aceptaba—estaba orgullosa de mi primo, a pesar de todos sus problemas.
Empecé a observar el cuadro en que estaba; ese de Lucio, que sufría de la schizofrenia y bipolar. En la esquina a mi derecha, había un tocadiscos y casi veinte discos antiguos. Lejos en la esquina a mi izquierda había una máquina de escribir. Lucio no podía usar maquinas como una computadora, a pesar de su inteligencia increíble. Pilas de papeles y cartas llenaban el espacio alrededor de la montaña de mantas que funcionaba como su cama. Contra las paredes del camión estaban las únicas prendas que tenía Lucio.
Nos sentamos en el centro del camión en dos almohadas sucias. Podía ver en su cara la humildad, pero no quería que él se sintiera así. “Muchas gracias por permitirme venir a tu casa,” yo dije. Esperaba romper la tensión, o a lo menos ganar la atención completa de Lucio a pesar de las voces que yo no podía oír; las que sonaban detrás de su frente. “Estoy muy agradecida”.
“De nada,” dijo él en una voz calmada sin hacer contacto con mis ojos.
“He estado preguntándome si ¿estaría bien si me pudieras mostrar tus obras? Entiendo que son muy personales y está bien si no quieres, pero me gustaría mucho verlos.” Una sonrisa cruzó su cara y él llevó una caja llena de dibujos detallados y lonas cubiertas de pintura de todos los colores.
“Hace casi un mes que pinté este,” contaba mientras me entregó una obra. Lo que yo vi no se podía describir con palabras. Había capas y capas de pintura que formaban un vórtice en el centro. El punto focal me parecía hablar al alma, y además compartir algo del alma suya.
“¿Como eres, Lucio? Honestamente,” pregunté.
“Tengo una vida muy cumplida,” me contestó con la voz simple y plácida.
Pero no entendía esa respuesta. Sabía de sus enfermedades mentales, podía ver como vivía él. Nadie que yo conocía elegiría vivir así. Yo no podría vivir en la sociedad Lucio, pero me contaba que él tenía la vida cumplida, y no podía recordar la ultima vez que me dijera eso alguien que vivía una vida estándar.
“Pinté esa entre los árboles”, continuó él. “Era un día nublado. Pasé el día completo en el mismo lugar, escuchando la naturaleza, y esa se formó de mis manos y un pincel. Era extraordinario.”
El mundo pequeño de Lucio se me clarificaba. Con una sinceridad suprema me describió esa experiencia, en la misma manera que un amigo me contaría de su fin de semana. Tenía admiración para Lucio y su vida extrema, pero sabía que no pudiera entender cómo es ser él. Su vida era tan simple, pero tan cumplida también.

3 comments:

  1. This comment has been removed by a blog administrator.

    ReplyDelete
  2. Tu narración es muy interesante. Me gusto donde escribiste: “me contaba que él tenía la vida cumplida, y no podía recordar la última vez que me dijera eso alguien que vivía una vida estándar.” Me parece muy fácil tenerle lastima a una persona con cualquier enfermedad. Es un problema que necesita ser arreglado o ignorado. Como dices tú, quizás debe ser una cosa admirada.

    ReplyDelete
  3. Me gusta mucho su narracion final Molly. Pienso que tu punto de que la gente 'normal' nunca dice ni siente que tiene una vida cumplida es muy fuerte. Pienso que seria muy dificil vivir con una enfermedad mental y aun mas dificil sentir cumplida y por eso me encanta su narracion porque pienso que demuestra un punto de vista unico. Lo que has demostrado y propuesto en este trabajo es muy interesante.

    ReplyDelete